Mostrando entradas con la etiqueta Oscars. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oscars. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de marzo de 2016

Los Vengadores de Mark Waid y los Oscars de las girls scouts


Hace cuatro meses, Marvel Comics publicaba el primer número de los All-New All-Different Vengadores -toma splanglish by the face- de Mark Waid, donde en una de sus escenas de apertura el nuevo Capitán América Sam Wilson se enfrentaba a un difícil dilema ante las despiadas fauces de la mediatizada sociedad actual. Cuestionado por la opinión pública como esa otra américa de la que hablase Peter Milligan aquel brillante enfrentamiento entre Steve Rogers y El Anarquista en sus X-Statix, el antaño Halcón se encontraba rodeado por un variopinto grupo de girls scouts, mientras los dispositivos móviles de todos los presentes le apuntaban con sonrisa maliciosa.

martes, 1 de marzo de 2016

Saoirse Ronan en 10 películas


Resaca de los Oscars. La entrega de premios fue hace dos días y todo lo que queda es un amasijo de bolsas infladas, restos de galletas y algún desecho de la aglomeración humana donde antes había pompa y cine. La gente vuelve a su cotidianidad dejando atrás la gala menos seguida de los últimos siete años, y nada de lo que tenga que ver con las películas nominadas importa lo más mínimo aparte de si ha salido un nuevo meme de Leonardo DiCaprio o cualquier otra anécdota que se haya convertido en viral. En mi caso tuve la oportunidad de ver una de las grandes perdedoras de la noche ('Brooklyn'), y aunque el protocolo seguramente dicte que toda película anterior a ese día cero que es hoy 1 de marzo -día en el que debemos pasar página para comenzar a pensar en los Oscars que nos vienen- me apecía dedicar unas líneas a sus protagonista Saoirse Ronan.

domingo, 22 de febrero de 2015

Oscar vs Oscar: Baquetas al mediodía, alas en el atardecer


De entre las nominadas a mejor película de los Oscars, 'Whiplash' y 'Birdman' son con toda seguridad mis favoritas de este año. Dos films unidos a través de la música de una batería omnipresente, pero que reflejan dos formas muy diferentes de afrontar el arte, a su vez ligadas dos de los puntos de inflexión más importantes de la vida.

De ritmo nervioso, desenfrenado y con dificultad para domar su propia impetuosidad, 'Whiplash' de Damien Chazelle es un film vibrante. Salvaje. Un torrente de energía que te arrastra, golpea y hace trizas con la arrolladora fuerza de un vendaval, dejándote a merced de una tormenta de emociones gestada en el choque entre los dos titanes a los que encarnan Miles Teller y J.K. Simmons.

El relato de un muchacho a caballo entre la protección del hogar paternal y su reafirmación como hombre, en busca de una realización a través de la música. Un aspirante a estar entre los más grandes del jazz que choca de bruces frente a un severo instructor marcial dispuesto a hacerlas pasar putas. La fuerza imparable frente a un objeto inamovible. Una batalla en la que no queda otro remedio que dejarse la piel la morir en el intento. 


Furia descarnada resistiéndose a doblegarse frente a la mano para la que el sometimiento equivale a destrucción, el film avanza al ritmo frenético con el que el personaje de Teller golpea las baquetas contra las piezas de su batería, hasta proclamarse a golpe limpio como una de las experiencias cinametográficas más apasionadas del año.

Por su parte parte, la percusión que resuena entre los camerinos de 'Birdman' de Alejandro González Iñarritu lo hace con la cadencia mortecina de unos palillos mecidos bajo el ritmo de su propio peso. Controla la técnica asimilada durante años, pero no puede evitar disimular cierto signo de agotamiento. Una fatiga acumulada a la que rechaza con la obstinación de aquel que lucha contra una parte intrínseca de si mismo.

Es un cuento crepuscular ambientado en un laberinto de pasillos tras el muro de la escena, y cuya única puerta de salida da un callejón que se pierde entre las brumas del olvido. El último acto de rebeldía de un artista que se aproxima al ocaso de sus días, y que está determinado a volver a brillar antes de entrar dócilmente en la buena noche. El Riggan Thomson de Michael Keaton es un caballo viejo, anacrónico y oxidado, en el que ni siquiera una desvencijada montura de sus días de gloria es capaz de cubrir las cicatrices acumuladas tras una vida de tropiezos. 


Ya sea con la música en 'Whiplash' o 'Birdman' y el estrellato de la actuación, ambos films usan el escenario como platea para la catarsis personal. El alarido gutural del joven reclamando su lugar en el mundo, frente al proto-anciano que rechaza asumir el suyo. En ambas, las bambalinas juegan el papel del equipaje que llevamos con nosotros. Padres, hijos, esposas, amantes, enemigos... Todas las pasiones, rencillas, lamentos y frustraciones que dan forma al hombre que se interna ante el jurado del público, y que nos acompañan al plantar cara a la batalla de nuestras vidas. 

Ilustración: Melissa Dow para Eleven PDX

Oscar vs Oscar: Demócratas contra republicanos


Lanzar este post sin que de la impresión de que me he inspirado en lo escrito por el compañero Conrado Martín y su 'Birdhood' para Making Of E-Zine va a ser difícil. Pero el caso, es que entre las nominadas a los Oscars de año se pueden establecer paralelismos que muchas veces van más allá del aspecto meramente cinematográfico. El cine como plataforma ideológica para las masas, y que este año tiene su máximo exponente en el cara a cara entre 'Boyhood' y 'El Francotirador'

Ambas ambientadas en Texas, y ambas ofreciendo un reflejo muy diferente de la América de la última década, el mero hecho de que en más de una ocasión se haya hecho referencia a 'Boyhood' de Richard Linklater como la película favorita de Barack Obama da un indicio de por donde van los tiros. Reivindicación de la vida despreocupada, de la familia disfuncional, las pequeñas cosas cotidianas y la búsqueda personal, cualquier tipo de sutileza salta por la ventana desde el primer encuentro familiar en el que Ethan Hawke le da una valiosa lección a sus hijos: Hagáis lo que hagáis, nunca votéis por George Bush

La viva imagen del padre guay, enrollado, cariñoso con sus hijos y con gustos musicales molones, y se nos presenta haciendo campaña activa a favor de Obama dentro del que tradicionalmente ha sido el corazón del partido Republicano de Bush y compañía. ¿Cómo no va a ser la película favorita del actual presidente de los Estados Unidos? Se estrena en las puertas de las elecciones y votamos a Obama hasta en España.


Pero como todo ying tiene su yang, enfrente encontramos 'El Francotirador' de Clint Eastwood. Una nominada a mejor película en los Oscars que se celebran esta noche que parece resultarle incómoda incluso a su propio director, y en la que al lado crítico termina temblándole las rodillas frente a la vanagloria del hombre al servicio del estado con banderas ondeantes y alto sabor patriótico. No es que vayamos a culpar a Eastwood a estas alturas, porque supongo que será difícil no mostrar compasión por esos muchachos que sacrifican su humanidad para defender el modo de vida de su país. Sobretodo teniendo encima a la esposa del tipo en que se basa tu película diciéndote lo qué sería bueno o no que vieran sushijos en el cine

El resultado es un biopic de un letal brazo del sistema que poco tiene que envidiarle al Fredrik Zoller de 'Malditos Bastardos' que peca de cómodo y amable, y que probablemente se habrá convertido en la referencia de los americanos más conservadores, con su exaltación de la familia convencional, esa esposa que aguarda castamente el regreso de su marido, los valores del todo por la patria y un final de los que te hacen arquear la ceja si te pilla fuera o todo aquello te suena extraño. Sobre todo teniendo en cuenta que a pesar de que su evidente retrato de la deshumanización del hombre a manos de la maquinaria bélica y que para alguien con dos dedos de frente debería estar claro que está al borde de la reivindicación heroica de un perfecto psicópata, cualquier tipo de crítica contra la cinta de Eastwood ha sido recibida entre la ira y el desprecio.


Ambas se verán las caras esta noche en un duelo en el que 'Boyhood' tiene todas las papeletas de resultar ganadora en varias de las categorías a las que opta, mientras 'El Francotirador' seguramente quede como un apéndice a pie de página para que la América de las botas de cowboy, los rodeos y el alístate en la marina sepa que la Academia no se olvida de ellos. O porque no, como campaña de reclutamiento anual para recordar a todos esos muchachos que su país les necesita, en medio de una fiesta del cine en el que la política, nunca queda en segundo plano.