Hace
escasos días, las redes se inundaron de enlaces a un artículo de
Arturo Pérez Reverte bajo el título de 'Los Godos del
Emperador Valente'. Como buena parte de lo que viene del periodista,
académico, escritor y corresponsal de guerra -ya es más vida de la
que yo podré sumar en cuatro-, tenía grandes ideas como esa
necesidad de formar a gente que pelee por lo que cree. Los corderos
etiquetados de carnes blandas a los que guiar mansamente al matadero
son carne para hoy hambruna para mañana, en manos de gente a la que
ni siquiera le importa el mañana. Pero por otro lado, no podía
dejar de tener la impresión de estar ante un alegato del llamamiento
a filas y recelo ante el enemigo de fuera.
