Un
cómic puede ser bueno por diferentes razones.
Puede tratarse de una obra con unas virtudes artísticas por encima
de toda duda, ofrecer nuevas vías narrativas, mimar cada detalle su
apartado gráfico o simplemente contener una buena historia. En otras
ocasiones, el cómic obtiene una importancia extra aparte de la
calidad de sus páginas, gracias a lo que implica dentro del entorno
en el que se publica (la trayectoria de su personaje protagonista,
editorial, público, el mundo en general...). Un factor capaz de
convertir cómics buenos -que no sobresalientes- en referentes
generacionales, y del que han bebido desde Stan Lee a Frank Miller,
pasando por el Increíble Hulk de Peter David o la Capitana Marvel de
Kelly Sue DeConnick. Parte de la iniciativa DC You en la que se ha
embarcado la compañía de Batman y Superman, el 'Midnighter'
de Steve Orlando y el dibujante ACO tiene mucho de eso.
