Estrenada en el corazón
de los ochenta, 'Full Metal Jacket' está muy lejos de ser mi
película de Stanley Kubrick preferida. Para poner esta afirmación
en perspectiva, dejémoslo en que equivale a decir que -de estar vivo
todos los días- los lunes son mi día menos favorito: Entre seguir
respirando todos los lunes y no hacerlo, la primera opción sigue
estando muy alto en la escala de preferencias. Y aunque en el caso de
'La Chaqueta Metálica' la segunda mitad no me resulta tan
satisfactoria como la primera, todo lo referente al adiestramiento
mental, las perlas del soldado bufón y el monólogo final la sitúan
muy por encima del grueso de la producción norteamericana que nos ha
llegado desde Estados Unidos.
