La expresión “mini-serie
encubierta” cada vez es más frecuente a la hora de referirse a las
colecciones de Marvel Comics que no llegan a pasar de la media
docena de números, y que por sus aspiraciones y su habilidad para
cerrar sus argumentos en ese espacio limitado parece que nunca
tuvieron planeado pasar de lo que da un recopilatorio. Hablamos de la
editorial que durante la Secret Wars hizo distinción entre
mini-series y “series regulares”, a pesar de que muchas de las
que fueron presentadas como lo último terminaron durando menos que
otras de las primeras.
