viernes, 24 de junio de 2016

Guía de lectura básica de los X-Men


Hay franquicias con tantos cómics, sagas y colecciones a sus espaldas, que sumergirse en ellas por primera vez es un reto. Especialmente, si tu intención no es picotear un poco de aquí y allá, sino leer toda la historia desde el primer número al último, como quien se marca un maratón con las películas de Star Wars o los libros de Juego de Tronos. Dentro de Marvel Comics ninguna parcela refleja mejor esta complejidad que los mutantes de Charles Xavier, cuya continua novela río ha alcanzado tal tamaño que es prácticamente imposible seguirla de forma lineal. Aun así, todavía queda quien lo intenta. Los también llamados héroes, que -llegado a un punto- se encuentran enredados en tal número de series y con tanto todavía por leer, que terminan desistiendo de forma inevitable. Para facilitarles el viaje a todos ellos y los que traten de repetir su hazaña, con la siguiente guía de lectura básica de los X-Men voy a tratar de separar el grano de la paja, ofreciendo una selección ordenada de imprescindibles con los que poder llevarlo a cabo sin tenerte que leer hasta el último crossover de la Patrulla-X con Obonoxio el Payaso, ni quedarte con la sensación de que te estás perdiendo algo importante. 

Distribuidos en seis grandes etapas históricas, cada una de ellas incluye un gráfico en el que se muestra un hilo central -iniciado con el cómic marcado en rojo- como resumen de su recorrido, así como las series satélite que puedan tener relevancia para dicho hilo. Pudiéndose diferenciar dentro de los títulos asociados entre cómics que aparecen con colores vivos (aquellas que tienen verdadera importancia para la historia global de los mutantes) y las que se muestran con colores difuminados y casi transparentes (las que no pasan de curiosidades anecdóticas, peores o mejores, pero más alejadas de las tramas centrales de los X-Men), la guía trata de ceñirse lo máximo posible a los hilos argumentales principales de los X-Men, dejando fuera otras series como los títulos individuales o los que tengan la entidad suficiente como para considerarse subfranquicias con ritmo propio. 

Explicado todo, entremos de lleno en este viaje cronológico a vuelo de Pájaro Negro por la historia de la Patrulla-X con esta humilde guía de lectura básica de los X-Men:

Edad de Plata (1963-1975): Período clásico con los primeros días de Cíclope, Ángel, Bestia, Jean Grey y el Hombre de Hielo. Unos comienzos hijos de su tiempo en los que Stan Lee y Jack Kirby tan pronto te sacudían con fumadas de los sesenta y sus villanos de opereta, que se marcaban interesantes pinceladas sociales con las que se empezó a definir la identidad del grupo. Pese a la visible irregularidad acrecentada con desubicado Roy Thomas y que puede resultar una lectura difícil para el lector actual, su valor histórico como germen del grupo es incalculable, y su elenco protagonista sabe hacerse querer. Leerla es tan sencillo como pillar un número y después el siguiente, encontrándose actualmente en pleno proceso de recopilación en la colección Marvel Gold. La Patrulla-X Original. Cancelada cuando estaba alcanzando sus mayores cotas de calidad con Neal Adams a los lápices, John Byrne trató de llenar ese lapso de cinco años con sus Años Perdidos, puente  a posteriori entre el final de la serie y las peripecias en solitario de la Bestia en Amazing Adventures (la serie en la que Hank obtendría su aspecto peludo).


Etapa Claremont (1975-1993): Edad dorada del grupo, la serie de los X-Men revivió para convertirse en el gran referente del cómic de superhéroes americano. La culpa fue de Chris Claremont con sus tramas río, su aproximación literaria al género y una nueva generación de mutantes formada por Lobezno, Tormenta, Rondador Nocturno, Coloso, Pícara o Kitty Pryde. Proponiendo historias mucho más complejas, con fuertes tintes sociales y villanos tan interesantes como su Magneto, la etapa está siendo recopilada en los tomos Marvel Gold. La Imposible Patrulla-X. Sin embargo, aquí entramos ya en el periodo en el cosmos mutante se vuelve tan grande que nacen varios spin-offs, algunos tan importantes como los juveniles Nuevos Mutantes y el nostálgico regreso del quinteto original en Factor-X. Pudiéndose leer ambas de forma independiente, la cohesión con el título central era tan estrecha y todo lo que se cuenta en ellas tiene tanto peso en la mitología de los X-Men, que son de lectura obligada para el fan. El fin de la era Claremont llegó tras una cadena de crossovers que culminó en la Saga de la Isla Muir, aunque el autor tuvo tiempo de buscar refugio en los británicos Excalibur junto a Alan Davis. 


Etapa de los equipos Oro y Azul (1991-2011): Llegamos a los 90s con la colorida popularidad de la serie de animación. El editor Bob Harras toma el mando junto a un multimillonario dream team de dibujantes, con la división de la cabecera central en dos títulos hermanos. Nace X-Men como serie dedicada al equipo azul, mientras que el equipo oro continúa en Patrulla-X. Puro marketing, ya que en realidad las tramas saltan de una serie a otra con tal asiduidad, que hay que pillarlo todo en un panorama de crossover constante. Tras un par de sagas de Jim Lee saltamos a La Canción del Verdugo, Atracciones Fatales, Juego de Niños, La Amenaza Falange, La Búsqueda de Legión, la Era de Apocalipsis (tomos 1 y 2), las diferentes tramas que llevan a Dientes de Sable: En la Zona Roja, Onslaught, Operación Tolerancia Cero, La Búsqueda de Xavier, La Guerra de Magneto, Los Doce, El Fin del Sueño, Vísperas de Destrucción... Así hasta que las series regulares quedan relegadas a un tiempo muerto en el que se intenta desarrollar los personajes. Lo bueno es que con las dos series y los eventos citados tienes lo esencial, entrando en un periodo de declive para las series satélite, sin más remedio que emanciparse o caer en la intrascendencia. Salvándose obras puntuales como Arma X o la etapa junto a Marc Silvestri del Lobezno de Larry Hama, solo X-Force logra mantener cierta relevancia para la franquicia, hasta que los antiguos Nuevos Mutantes se independizan con John Francis Moore tras Onslaught. Más tangenciales al núcleo de la franquicia, son destacables por importancia histórica los números del 71 al 90 de X-Factor de Peter David, del 1 al 40 de los Generación X de Lobdell y Bachalo con la evolución de Emma Frost, del 83 al 103 del Excalibur de Warren Ellis -con Pete Wisdom y la madurez de Kitty Pryde- y el Contra-X. Quemando su último cartucho al traer de vuelta a Claremont, Bob Harras abandona la editorial, dejando vía libre para que el patriarca mutante sigua prolongando su huella durante una década más. Aunque ya sería sin demasiada repercusión, en títulos tangenciales para fans de su trabajo como X-Treme X-Men, Kitty Pryde: Mekanix, Excalibur, un breve regreso a Patrulla-X, Nuevo Excalibur, Muerte por la Espada, Exiliados, X-Men: El Fin, X-Men Forever y Rondador Nocturno. Fase Harras, y fase Claremont
Etapa Morrison (2001-2004): A pesar de su brevedad, la etapa de Grant Morrison en New X-Men se elevaría como una de las más importantes del grupo, dejando de lado el concepto de franquicia para condensar todo lo que había que leer en una única serie. No es que no hubiera otros títulos igualmente destacables como los X-Statix de Milligan y los Allred o Ultimate X-Men de Mark Millar. Pero en esta época en la que Marvel apostó por colecciones de prestigio que devolvieran la relevancia a las series regulares había un único buque insignia en el que ocurría todo lo principal e imprescindible de la franquicia, y era la serie de Morrison. Cogiendo lo mejor de Claremont y la adaptación cinematográfica de Bryan Singer, el escocés convirtió la serie en una vibrante saga de ciencia ficción que recuperó el interés y la modernidad de vanguardia de los X-Men.

Etapa del Mesías Mutante (2001-2016): Recuperado el prestigio de la franquicia, Marvel apuesta por una combinación de los modelos de las tres etapas anteriores: Vuelven las tramas río, vuelven los eventos y continúan las series de prestigio. Esto implica que las colecciones son vuelvan a ser tan importantes como los eventos, lo cual siempre es positivo. Pero también entramos en un acelerado ciclo de colecciones que aparecen, desaparecen y son sustituidas por otras a un ritmo tan vertiginoso que puede ser complicado tener claro donde está el núcleo de la franquicia. Dejando de lado todas las colecciones accesorias -por muy interesantes que puedan resultar muchas de ellas- para centrarnos únicamente en las que tengan relevancia para las tramas principales, de cara a hacer más sencilla la aproximación a esta etapa con ejes como la reivindicación del liderato de Cíclope, las sagas del mesías, la redención de Lobezno o el regreso de Magik es dividiéndola en cinco actos. Cinco actos que no tienen exactamente un orden lineal -ya que algunos de ellos comienzan mientras el anterior todavía está en marcha-, pero en los que puede apreciarse una consistencia estructural donde siempre hay tres series que se reparten el protagonismo, conduciendo hasta un evento cuyas consecuencias se exploran en su posterior epílogo. Podríamos hablar también de un "Acto 0", pero para complicarlo demasiado vamos a centrarnos en estos cinco actos, el primero de los cuales arrancaría tras el final de la etapa Morrison:  
  


  • También consecuencia de Dinastía de M, el Segundo Acto engloba la trama de la Diezma presente en los X-Men de Peter Milligan con su Sangre de Apocalipsis, y con un papel aun mayor en New X-Men de Chris Kyle y Christopher Yost y el primer año y medio de los nuevos X-Factor de Peter David. Estas dos últimas colecciones son las que junto a los X-Men de Mike Carey -recopilados en dos tomos- y su Especie en Peligro den pie a Complejo de Mesías, con la aparición del mesías mutante. Con un fuerte protagonismo por parte de Pícara, el evento dejaría como epílogo los 18 primeros números de X-Men: Legado (17 en la edición española). 
  • Y así llegamos al Quinto Acto, con Gillen y Aaron preparando el terreno para la llegada de Bendis, quien introduce a La Nueva Patrulla-X a la vez que toma los mandos de La Imposible. Con el primer volumen del Lobezno de Paul Cornell y Alan Davis de por medio -y su relevancia de cara a la posterior Muerte de Lobezno-, tras la Batalla del Átomo Aaron finaliza su etapa con el primer arco argumental de la Asombrosa Patrulla-X, siendo las series de Bendis las que cierran la etapa y dan lugar a la siguiente. 

Etapa del Futuro Pasado (2013- …): De gran simbolismo como fecha del lóbrego futuro de Días del Futuro Pasado, Marvel decidió celebrar 2013 usando la conclusión de la macrosaga del Mesías, para iniciar una nueva trama a largo plazo con el debut de La Nueva Patrulla-X. Brian Michael Bendis aprovecharía de ideas con las que venía jugando desde Civil War, dándole la vuelta a la saga de Claremont al hacer que el quinteto original viajase al presente desde sus días como X-Men en formación. Atrapados en nuestro tiempo, los cinco se han convertido en el detonante de una espiral de anomalías espacio temporales a las que se han sumado nombres como la Batalla del Átomo, Tempus, El Vórtice Negro o El Viejo Logan. Todavía en curso, esta es además la etapa en la que: a) Los X-Men terminan de integrarse con el resto de la comunidad superheroica, b) Se desencadena el conflicto entre inhumanos y mutantes, y c) Se reduce drásticamente el número de colecciones hasta apoyar todo el peso de la franquicia en tres. Hay otros títulos asociados como las series de Lobezno y los Imposibles Vengadores, pero en general todos los eventos de relevancia para el futuro de los X-Men se desarrollan en tres colecciones de importancia pareja, y que pese a su grado de cohesión de momento se pueden seguir tanto de forma conjunta como cada uno por su cuenta. La Nueva Patrulla-X continúa como columna vertebral de la etapa, siendo la Extraordinaria Patrulla-X de Jeff Lemire la que ejerce como título puntero y voz de los X-Men oficiales, y la Imposible Patrulla-X de Cullen Bunn como facción proactiva que continúa el legado de Magneto.


Se puede ahondar mucho más y sigue habiendo otras series con importancia, ya sea como títulos centrados en personajes individuales o series grupales que desarrollan aspectos más tangenciales de la franquicia de forma más o menos interesante. Para estos ya habrá ocasión de dedicar futuros otros posts en el futuro. Si nos centramos en lo esencial, sin que por ello nos quede la sensación de estar engullendo fríos datos o una saga a la que le han arrancado páginas, los cómics incluidos en estas seis etapas incluyen lo fundamental para seguir la historia del grupo desde sus comienzos hasta el día de hoy. Si alguno tenéis alguna duda, realizadla a través de facebook o en los comentarios. 

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