Al contrario de lo que
nos pueden hacer creer tipos como Iron Man o Thor, la vida de los
superhéroes no siempre es tan glamurosa como la pintan.
Especialmente cuando tu superpoder consiste en volverte
insignificantemente pequeño y eres un bienechor de mediana edad,
divorciado y padre de familia, que no ha conseguido nada demasiado
relevante más allá de una hija de la que te sientes orgulloso. Esa
es una de las situaciones de la que parte la nueva colección de El
Hombre Hormiga, introduciéndonos en el día a día de Scott
Lang, como una especie de tragicomedia de aventuras a cargo de
Nick Spencer y Ramon Rosanas.
miércoles, 30 de septiembre de 2015
Spidey, el veneno del subconsciente
Nick
Lowe tiene una fórmula. Que durante su mandato de la franquicia
mutante los X-Men tuvieran más series que en toda su historia y -aun
así- poca gente se quejase, dice mucho de su gestión como editor.
Una gestión que en su momento de apogeo nos dio etapas como
'Imposibles X-Force' de Rick Remender, 'Lobezno y la Patrulla-X' de
Jason Aaron, los 'Astonishing X-Men' de Marjorie Liu, 'Generación
Hope' y el cuarto volumen de 'Nuevos Mutantes' entre otras, y que de
un tiempo a esta parte está llevando a la franquicia
de Spider-Man.
martes, 29 de septiembre de 2015
Medusa y la Antorcha Humana, hay relaciones condenadas al fracaso
Que
los superhéroes sean capaces de superar las leyes de la física
logrando proezas imposibles no equivale a que todo valga. Un concepto
que no parecen tener demasiado claro algunos guionistas y dibujantes,
y que en demasiadas ocasiones ha dado pie a desmadres de los que
hacen historia. Hablamos de series protagonizadas por tipos que
pueden volar y lanzan rayos por los ojos, sí. Pero lo que hace
especiales a los personajes es precisamente eso, y si de repente
obviamos la fuerza gravitacional como si fuera algo normal, la gente
puede respirar tranquilamente en el espacio o aparecen osos polares
en la Antártida, no solo estamos devaluando lo que hace especiales a
nuestros personajes, sino que también estamos poniendo serios
obstáculos a la suspensión de la incredulidad del lector.
lunes, 28 de septiembre de 2015
En casa del Caballero Luna, el loco es el rey
Mis
primeros recuerdos de las aventuras clásicas de El
Caballero Luna consisten
en un justiciero enmascarado con pasado como mercenario, y que además
tener varios alias -incluyendo el millonario que pagaba todas sus
facturas- pululaba por manicomios semi abandonados, partiéndose la
cara contra matones reprogramados con electrodos cargados por
piercings y apariencia de haber salido de algún 'Double Dragon'. No
era difícil imaginarse que aquel tipo probablemente no estaba en sus
cabales, pero no fue hasta la etapa de Charlie
Houston y David Finch
cuando de verdad comenzó a fascinarme su condición como trastornado
peligroso.
Un Daredevil por encima de nuestras expectativas
Hay cuatro etapas clave
en los cincuenta años de historia del diablo de la Cocina del
Infierno. No es que no haya nada más lecturas recomendables más
allá de estas cuatro. Las hay y no son pocas. Pero son estas cuatro
las que definen su evolución como personaje, y todo el que toma la
alternativa con el billy club de Matt Murdock debe tenerlas
muy presentes si aspira a dejar huella en la tormentosa vida de
Daredevil.
domingo, 27 de septiembre de 2015
El legado de los Inhumanos
Durante años, los
Inhumanos han sido uno de los conceptos más fascinantes y a
la vez pobremente desarrollados del universo Marvel. Creados como una
especie de amish pseudo alienígenas que habían prosperado
como raza al margen de la humanidad, más tarde descubriríamos su
papel como arma Kree en su largo conflicto con los Skrull,
para terminar rompiendo su hermetismo interactuando con la Tierra y
el cosmos. Definidos durante años como el colectivo metahumano más
poderoso de Marvel, su naturaleza a medio caballo entre el desarrollo
del potencial humano y la exploración de las estrellas los convirtió
en una parcela incómoda, con la que la editorial muchas veces no
tenía demasiado claro que hacer.
'La Chaqueta Metálica' de John Barry Ballaran
Estrenada en el corazón
de los ochenta, 'Full Metal Jacket' está muy lejos de ser mi
película de Stanley Kubrick preferida. Para poner esta afirmación
en perspectiva, dejémoslo en que equivale a decir que -de estar vivo
todos los días- los lunes son mi día menos favorito: Entre seguir
respirando todos los lunes y no hacerlo, la primera opción sigue
estando muy alto en la escala de preferencias. Y aunque en el caso de
'La Chaqueta Metálica' la segunda mitad no me resulta tan
satisfactoria como la primera, todo lo referente al adiestramiento
mental, las perlas del soldado bufón y el monólogo final la sitúan
muy por encima del grueso de la producción norteamericana que nos ha
llegado desde Estados Unidos.
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