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viernes, 10 de noviembre de 2017

La saga de Thor, un análisis de Brannagh a Ragnarok


No quiero sonar como si tuviera alguna obsesión malsana tipo personaje de manga de Junji Ito, pero hay un tema que siempre me ha fascinado: Los círculos. Si hablamos de círculos y mitología nórdica ya ni hablamos. Si es que a lo del Thor cinematográfico de Marvel se le puede considerar del todo “mitología nórdica”, claro. Pero aun con todo hay ciertos aspectos relativos a este tema en la saga del personaje interpretado por Chris Hemsworth que me parecen lo suficientemente interesantes como para hablar de ello, y -aun con sus claras carencias- tener esta saga muy en cuenta si nos preguntamos cual es la mejor de Marvel Studios hasta la fecha. Dicho lo cual, lo que viene a continuación trae SPOILERS de Thor Ragnarok, y del resto de películas del personaje, o con el personaje.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Marvel y los dioses del sexo


NOTA: El siguiente texto incluye SPOILERS de 'Angela: Reina de Hel', si por alguna razón prefieres no saber nada de la serie hasta leer el primer número de la colección de Margeritte Bennet, Stephanie Hans y Kim Jacinto, déjalo este artículo para cuando ya hayas disfrutado el cómic. 

Hubo un tiempo en la que los dioses se elevaron como encarnaciones de las grandes pasiones e inquietudes humanas. Una época de tinieblas en la que nos acompañaban como haz de luz en el camino, permitiéndonos entender el mundo al que nuestra consciencia nos había arrojado. Dioses bajados del cielo con el relámpago en sus manos, dioses del amor, de la metalurgia, del comercio... Dioses del mar y de la tierra, junto a otros dando forma al placer o el pensamiento ilustrado. Pero como representación de nuestra naturaleza que eran, no solo encarnaban lo mejor de nosotros, sino también todo lo peor. Así que mientras comenzamos a prosperar y las divisiones entre clases se hicieron más y más marcadas, los dioses comenzaron a recluirse en su Olimpo de las alturas, desligándose de nosotros para entregarse a los placeres del hedonismo endogámico primero, y la severidad de la superioridad moral después.