viernes, 2 de diciembre de 2016

La Muerte de X, el capítulo perdido

Lawrenceville. Kansas. 9 a.m. de la mañana. El siguiente extracto pertenece a las páginas de epílogo de la Muerte de X (Death of X), y que por razones de espacio no pudieron ser incluidas en el último número de la mini-serie evento de los X-Men. Eso, o puede que en realidad se trate de un relato imaginado. Pero, ¿no lo son todos? Sobra decir de una forma u otra que el siguiente capítulo perdido de La Muerte de X conlleva SPOILERS:


- Hay correo en la entrada.

- ¿Algo importante?

- Una notificación. Una notificación de la muerte de alguien.

- Vaya... ¿Quién ha sido esta vez? ¿Alguien que conozcamos?

- James Madrox. El Hombre Múltiple.

- El Hombre Mult... ¿Ese no era el que estaba en tantos equipos a la vez?

- No, ese era Lobezno. Murió el año pasado. El Hombre Múltiples es el que iba por ahí con un cosplay de ficha de dominó.

- Ah, ya recuerdo. Pobre tipo.

- Sí...

- Pero oye, ¿ese no era el que tantas veces dieron por muerto pero al final siempre era uno de sus duplicados?

- Pues sí, pero esta vez parece que va de veras.

- ¿Sí? ¿Cómo están tan seguros?

- Al parecer él mismo se los dijo antes de morir.

- Vaya...
- Emma Frost y esas trillizas que no le caen bien a nadie estaban allí y verificaron que lo que decía era cierto.

- Que mal...

- Algo que después también corroboró el propio Bestia en el ensayo molecular.

- En fin, no somos nadie...

- Incluso pidieron el certificado de unas oficinas en 135 W 50th St, New York, y acreditaron que efectivamente era el Madrox original.

- Una tragedia.

- También solicitaron el testimonio de dos de sus mejores amigos, Guido y Rahne.

- ¿Guido y Rahne? ¿Pero Guido no estaba en el infierno?

- Se ve que allí también tienen días de asuntos propios.

- Que cosas.

- Oye, también hay fotos en el sobre...

- ¿Sí? Dejame verlas.

- Te advierto que aunque han evitado lo más escabroso es bastante chungo. Estos patrulleros con el tacto de costumbre...

- Eh, yo también puedo ser un tipo difícil.

- Lo que tu digas. No me hago responsable si luego no hay quien te aguante... El tema es que nos invitan a acudir a los oficios que celebrarán en el funeral en su nombre. ¿Te gustaría ir?

- Nah, mejor dejarles que sigan con sus ceremonias y sus tragedias cotidianas, que el peque no se va a criar solo. Además, prefiero ver las caras de esos psíquicos, oficinas y forenses cuando se den cuenta de que han pasado por alto una “M” tan gorda como aquella misión suicida que nos enviaron a hacer al futuro. Que no es que la tuviera encima del @#$% ojo ni nada por el estilo como para que sigan confundiéndose. ¿Huevos revueltos con las salchichas, Layla?

- Como de costumbre, Jamie.

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