Movimientos migratorios
masivos de metahumanos muertos a través del atronador desierto de un
páramo baldío. Depredadores solitarios que acechan entre las
sombras, con tácticas que caza más ladinas y sigilosas que las del
grueso de la masa zombie. Patrones de comportamiento asociados que
vincula a los duplicados de las versiones zombificadas de un mismo
individuo -producto de la naturaleza de Battleworld- a través de
pautas comunes. Clanes que han sido capaces de sobreponerse al
impulso instintivo del hambre para desarrollar sofisticadas artimañas
para atrapar a sus presas. Alejándose de la aproximación habitual
del género, los Marvel Zombies de Simon Spurrier y Kevin
Walker se presentan como un manual de supervivencia a través de un
implacable territorio plagado de ghouls antropófagos con
superpoderes, donde la curtida Elsa Bloodstone ejerce de guía para
la mirada inocente de un niño que se convierte en nuestro punto de
vista.
