El
debut de los cómics de 'Star Wars' ha conseguido que el
pasado mes de enero las ventas del sector se elevaran
desorbitadamente, cosechando casi un millón de unidades por parte
del primer número de la serie de Jason Aaron y John Cassaday.
Una gran noticia tanto para Marvel Comics -que acumula un 45% del Topde Ventas de enero de 2015- como para el medio. Sobre todo si
tenemos en cuenta la llegada de lectores nuevos que puede generar.
Pero cuando se generan cifras tan ostentoso en las ventas de un
título concreto, no siempre son producto de nuevos consumidores o
nuevas adquisiciones de los ya existentes, sino en que puede existir
un visible detrimento en los números de otras series más modestas.
Darwinismo
puro y duro en el que el pez grande se come al chico, y con el que
tampoco es plan caer en el tópico de culpar al grande por serlo.
Pero si que es triste ver a colecciones como el 'Loki: Agente de
Asgard' de Al Ewing y Lee Garbett, 'Nova' de Gerry Duggan,
el 'Soldado de Invierno' de Ales Kot y Marco Rudy, el 'Puño
de Hierro' de Kaare Andrews o 'Cíclope' de Layman y
Garrón hundirse en los abismos, junto a series que ya estaban
condenadas como 'Vengadores Secretos', 'Tormenta' de
Greg Pak o 'Elektra' de Mike del Mundo. Con otras como 'La
Viuda Negra', 'Punisher', 'Silver Surfer' o
'Caballero Luna' aproximándose a la zona de peligro, nunca
está de más recordar estas colecciones más modestas en muchas
ocasiones más interesantes que los títulos que coronan la tabla de
ventas, pero que por desgracia no son pocas las ocasiones en las que
se ven condenadas a resistir al borde de la cancelación.

