Hay
una suerte de miedo arraigado en lo más profundo del fandom, por el
que parece mirarse con recelo la cada vez más visible presencia de
mujeres dentro del cómic. Los tiempos de los superhéroes
como campo de nabos en los que enviaban a la Mujer Invisible a
fregar mientras Ms. Marvel meneaba las nalgas continúan perdiéndose
en la lejanía, y actualmente hay tantas mujeres leyendo,
escribiendo, dibujando y protagonizando cómics como llevaba sin
haberlo desde hace mucho tiempo.
Algo
digno de celebrar, pero que a ojos de muchos aficionados de toda
la vida, continúa contemplándose como una amenaza. El “Solo
chicos” de Alfalfa y su pandilla, para el que la intrusión
femenina se interpretarse como el fin de toda la diversión. Una
horda de femizonas falocidas dispuestas a caer sobre nosotros
con la intención de exterminar nuestro último reducto de
masculinidad.
Solo
así se entiende que cada vez una superheroina cambia su uniforme por
algo que no suponga ir con todo al aire, se otorgue más presencia a
las mujeres o pretenda corregirse el más que evidente sexismo que
arrastra al cómic, aparezcan voces de rechazo bajo la siempre
socorrida bandera de la “esencia”, como justificación para
multitud de referencias despectivas de dudoso gusto.
Tampoco
es cuestión de estigmatizar a los que se dejen llevar por tales
prácticas ni organizar partidas de linchamiento digitales contra ellos,
puesto que probablemente no sea más que consecuencia de miedo al
cambio que suele imperar entre los lectores de superhéroes. Y cuando
la gente tiene miedo, muchas veces recurre como mecanismo de defensa
-ya sea de forma consciente o inconsciente- a las armas más sucias
que tienen a mano. Aquí el problema es el arma en si misma. Un cacao en torno a las cuestiones de género todavía fuertemente arraigado,
y del que debemos ser conscientes para combatir el sexismo del cómic debidamente.
Teniendo
esto en mente, las “Coño Series” como esta
'A-Force' que acaba de presentar Marvel no tendría que verse como
algo a temer o rechazar, sino el fruto de un cambio
necesario que ya estaba tardando en llegar. Y el hecho de que
exista un cómic con el que Marvel pretenda reivindicar a sus
personajes femeninos, no debería ser más sorprendente que el hecho
de que exista un Día de la Mujer Trabajadora, protección del menor,
los X-Men o cualquier plataforma real o ficticia que sirva para
fortalecer la visibilidad de un colectivo que todavía se encuentre
en una situación de desventaja frente a otro.
Y el
hecho es que, realmente, a las superheroinas de Marvel Comics
todavía les queda un largo camino que recorrer para tener la misma
presencia que sus congéneres masculinos (a pesar de que actualmente
publica más series con protagonistas femeninas que en ningún
momento de su historia). El mero detalle de que dentro de los
Illuminati no solo no haya ninguna mujer en representación de las
grandes mentes del universo Marvel, sino que es imposible reparar en
ningún personaje que pudiera encajar en dicho rol, es prueba más que palpable de que la editorial necesita
reforzar estos personajes. Independientemente de si sale bien la
jugada y consigue echar raíces como ocurrió con 'Aves de Presa'
en DC Comics o acaba en aguas de borrajas como las 'Intrépidas
Defensoras'.
La
editorial tiene un largo historial a sus espaldas potenciando a la
mujer dentro del cómic de superhéroes, como atestiguan la Jean Grey
de Chris Claremont, la Mujer Invisible de John Byrne, la Jessica
Jones de Brian Michael Bendis o -recientemente- la Bruja Escarlata.
Pero aun así, continúa teniendo problemas para que sus
superheroinas se mantengan de forma estable en el mercado, algo que
gracias a todas estas “Coño Series” está consiguiéndose
solventar poco a poco. Y si encima el resultado son series
protagonizadas por superheroínas como 'Hulka' de Charles Soule,
'La Capitana Marvel' de Kelly Sue DeConnick, 'La Viuda Negra' de
Nathan Edmondson, la 'Ms Marvel' de G. Willow Wilson, 'Thor' de Jason
Aaron o 'La Imbatible Chica Ardilla' de Ryan North, ¿a que viene
tanto recelo? No solo son colecciones fantásticas absolutamente
disfrutables para cualquier tipo de lector independientemente del
género, edad, raza, condición o planeta de origen al que pertenezcan, sino que además
están contribuyendo a crear un universo Marvel más equitativo.
Así
que perdámosle el miedo a todas estas Coño Series, Coño
Colecciones, Coño Heroínas o cualquier otro equivalente del
Coño que se viene esgrimiendo despectivamente contra ellas, y comencemos a celebrar su
llegada. Luego ya el tiempo se encargará de decidir cuales son las
buenas y cuales se limitan a aprovecharse de esta Era del Coño, de la que
afortundamente estamos disfrutando. Mientras tanto, keep calm,
coño.




