Esta pasando. Fueron
cuestionadad como una moda pasajera. Una moda vestida de caramelo,
sin más intención del que atraer a un público ajeno a los cómics.
Una en la que tuvieron que vivir con la carga de ser consideradas
como autoras de segunda, y aguantar comentarios atroces sobre cuotas
y quien fuera con quien compartieran su vida. El tiempo continuaba
pasando mientras ellas resistían el temporal. Muchas cayeron por el
camino, pero -hoy- puede mirar atrás y sentirse orgullosas de lo que
han logrado: Han cambiado la industria.
