Año
2011. J.J. Abrams estrenaba 'Super 8'. Una película de
marcado carácter nostálgico que buscaba recuperar el espíritu de
grandes éxitos del cine familiar de aventuras de los ochenta.
Trasladando la fórmula de 'Los Goonies' para el disfrute del
espectador actual, hay desde a quien le resultó un sentido homenaje
a ese cine de sobremesa con el que crecimos cuando el cine de
sobremesa todavía molaba, hasta a quien no le terminó de convencer
o que directamente pensaba que Abrams pecó de seguir el libreto al
pie de la letra, y que otras propuestas de ese mismo año como
'Attack The Block' supieron canalizar con mucho mejor tino la
actitud de tan mítica época.
